Alergias provocadas por el polen

Llega la primavera y con ella, muchas veces, estornudos, picor de ojos y nariz, dificultades para respirar… ?¿Se trata de un simple resfriado o estamos ante una alergia? Si los síntomas se mantienen, se repiten todos los años por las mismas fechas y, sobre todo, si escuchas un chiflidito en el pecho del niño, tienes motivos para sospechar una alergia. ¿Qué es en realidad la alergia? ¿Cómo detectarla, prevenirla y tratarla?
La alergia es una respuesta desproporcionada de nuestro sistema inmunológico ante un estímulo inofensivo para la mayoría de la gente. Nuestro cuerpo identifica como peligroso el polen, el polvo o un alimento determinado y reacciona ante él como lo haría ante un virus. Es justo la reacción del cuerpo para expulsarlo (lagrimeo, tos, secreción de mocos, picor, inflamación) la que nos resulta problemática.
En el caso de la alergia al polen, este viaja por el aire en las épocas de polinización, entra en el cuerpo y, en contacto con la mucosa, libera unas proteínas que el organismo de los alérgicos reconoce como extrañas e intenta eliminarlas produciendo anticuerpos.
¿Por qué de desarrolla una alergia?
Hay varios factores que favorecen la aparición de la alergia, pero detrás de todos ellos siempre hay una predisposición genética.
En personas predispuestas, una exposición alta al mismo estímulo (por ejemplo, al polen de las rosas o las margaritas, dos flores comunes en los jardines y parques públicos) puede sensibilizar el organismo y generar esta respuesta desproporcionada.
La combinación de polen y contaminación también favorece la aparición de alergia.
La teoría de la higiene defiende que las excelentes condiciones higiénicas de hoy impiden que el sistema inmunológico luche contra los parásitos de los que se defendía; por eso, como necesita desarrollarse, se «entretiene» reaccionando frente a agentes que no son virus ni parásitos, pero a los que identifica como tales. Esto es, cuanta más higiene y más vacunas, más alergias.
¿Cómo diferenciarla de un resfriado?
Los resfriados se curan en un tiempo determinado (entre cinco y ocho días, habitualmente) y normalmente no hay un solo afectado, sino varios dentro de una colectividad (en casa o el colegio). Las manifestaciones de la alergia al polen duran más tiempo y se repiten cada año en las mismas fechas, en función de los pólenes a los que es alérgico el niño, y le afectan a él solo.
Es una respuesta exagerada del sistema inmunológico ante un estímulo inofensivo para la mayoría de la gente.
¿Cuáles son sus síntomas?
Los síntomas más habituales son picor de nariz y ojos, tos o estornudos, nariz goteante o bloqueada. Otras veces se manifiesta en forma de asma, con silbidos en el pecho, tos y dificultades respiratorias.
¿Cómo se diagnostica?
Cuando el pediatra sospecha una alergia, envía al niño al alergólogo para determinar exactamente a qué es alérgico, ya que esto definirá el tratamiento y la posible vacuna. Hay dos métodos diagnósticos, la prueba del pinchazo y el análisis de sangre. En la primera, mediante una agujita se introducen los alérgenos sospechosos en una capa profunda de la piel del niño. Si hay alergia, se produce justo en el lugar del pinchazo una roncha. Con el análisis de sangre se miden las cantidades del anticuerpo IgE (el que produce el sistema del alérgico) ante determinados pólenes o alérgenos. Estas dos pruebas no siempre son determinantes.
Si ambas resultan negativas pero el pequeño continúa con síntomas, por ejemplo estornudos o tos constantes, se lleva a cabo un estudio de la mucosidad nasal para cuantificar los anticuerpos que hay en ella. En la mucosa es donde se produce la reacción alérgica, y allí es donde se empiezan a generar los anticuerpos que después pasarán a la sangre o a la piel del alérgico.
¿Se puede evitar su aparición?
Los últimos estudios demuestran que la lactancia materna prolongada puede proteger contra la alergia o al menos hacer que se manifieste más tarde. Fuera de esto, no está claro cómo se desarrolla la alergia, ni cómo evitarla.
¿Quitamos las plantas de casa?
Los alérgicos al polen no lo son a todos los pólenes. Tendríamos que comprobar si lo son a los de las flores que tienes en casa o a cualquier otro alérgeno. Evitar el contacto con el alérgeno es una medida preventiva, aunque hay que tener en cuenta que no siempre es fácil. El polen puede viajar cientos de kilómetros con el viento, por lo que a veces es muy difícil controlar este factor.
¿Cambiar de entorno mejora al niño?
Puede que sí y puede que no. Un niño alérgico al polen de las rosas mejora al alejarlo de una zona con rosales, pero también es posible que este niño, pasado un tiempo, se sensibilice a otros pólenes cercanos. Por otra parte, es cierto que los alérgicos al polen parecen mejorar cerca del mar, pero si además son alérgicos al moho (y no lo sabías), empeorará.
¿Es perjudicial que haga deporte?
No tiene por qué serlo; dependiendo del deporte, puede ser incluso benéfico. La natación favorece su desarrollo pulmonar, y también los deportes moderados como las artes marciales, el baile o juegos que no impliquen un esfuerzo sostenido. Los que lo requieren, como el fútbol o las carreras de fondo, sí pueden ser perjudiciales.
Alergias más comunes en México
En nuestro país las alergias han aumentado en los últimos 40 años y son muchas las causas: falta de alimentación con leche materna, exceso de higiene en los niños, abuso de antibióticos, sedentarismo y obesidad infantil. En la ciudad de México las alergias se dividen de la siguiente manera: del 60 al 70 por ciento a los ácaros del polvo; le siguen los pólenes de árboles, pastos y malezas, que afectan entre el 20 y 30 por ciento, sobre todo en niños.
También a las esporas de hongos, que son productos derivados de los hongos ambientales, que se producen mucho más en ambientes húmedos, estas tienen una frecuencia del diez por ciento en los niños.
Los primeros síntomas aparecen hacia los cinco años, tras varias temporadas de contacto con el alérgeno.
Se pueden tomar algunas medidas para reducir notablemente el contacto con el polen que le hace daño al niño.
¿A qué edad se manifiesta?
Normalmente entre los cinco y seis años, ya que es necesario que el niño haya vivido varias estaciones de polinización para desarrollar sensibilidad al polen. Por otra parte, se ha observado que los niños que tienen dermatitis atópica en los primeros meses de vida o los que sufren rinitis en los primeros años, tienen más posibilidades de desarrollar una alergia a partir de los cinco años.
¿En qué consiste el tratamiento?
Hay que tomar tres medidas: evitar el contacto con el alérgeno, tomar medicación contra los síntomas una vez que aparecen y vacunarse contra la alergia concreta para limitar los síntomas, si el alergólogo lo recomienda. Las tres son útiles en cualquier tipo de alergia.
¿Cuáles son las peores épocas del año?
Depende de la época de polinización de la planta a la que el niño es alérgico. Si la alergia es al polen del ciprés, los meses críticos serán enero y febrero; para los sensibles al polen de las gramíneas, marzo-abril serán los peores meses; en general, el resto de las floraciones tienen lugar en primavera, hacia el mes de mayo. La polinización puede adelantarse o retrasarse dependiendo de la lluvia.
Medidas preventivas
En primer lugar hay que identificar las plantas que provocan los síntomas en nuestro hijo, y la época del año de su polinización. Así podremos evitar el contacto con el alérgeno. El polen viaja por el aire y no siempre es posible, pero las medidas más eficaces son:
Durante la época de polinización (habitualmente la primavera) mantener las puertas y ventanas cerradas.
Los días de viento empeoran los niveles de polen en el ambiente. Lo tendremos en cuenta a la hora de organizar actividades al aire libre.
Los niveles de polen son más altos entre las cinco y las diez de la mañana (hora de emisión de pólenes), y entre las siete y las diez de la noche (horas a las que se enfría la atmósfera y bajan los pólenes). En los periodos críticos de los días con altos niveles de polen en la atmósfera hay que evitar especialmente estar al aire libre.
Informarse de los recuentos de pólenes en los meses clave y comprobar la tolerancia de tu hijo.
Evitar las salidas al campo, parques y zonas ajardinadas durante los días de altos niveles de polen.
Viajar con las ventanillas del coche cerradas y filtros antipolen en el coche en estas épocas del año.
Utilizar aire acondicionado con filtro para evitar el contacto con el alérgeno, y si el ambiente del hogar está muy seco, humidificadores, ya que es primordial que las mucosas del pequeño estén en buen estado (no conviene que se resequen con la calefacción o el aire acondicionado).
El uso de mascarillas puede ser útil en ciertas situaciones; se pueden utilizar en momentos críticos o salidas clave.
También puede ser de utilidad el uso de gafas de sol, para evitar el contacto del polen con los ojos.
Lavar o pelar la fruta, que durante este periodo puede tener polen en su piel.
Medicación
Los antihistamínicos son los medicamentos más utilizados para controlar los picores, una vez que se ha puesto en marcha el episodio de alergia. También se utilizan, según los síntomas, corticoides inhalados para controlar la inflamación (en caso de asma, por ejemplo), y antileucotrienos, con el mismo fin. Ninguno de estos medicamentos es eficaz al cien por ciento, por lo que suelen combinarse entre sí o con la vacuna para obtener más control de los síntomas.
Las vacunas
Las vacunas para la alergia ayudan a aliviar los síntomas ayudando a que el cuerpo combata al alérgeno. Hoy en día existen vacunas inyectables u orales. El alergólogo evaluará si nos conviene vacunar al niño y el modo de hacerlo. Esto lo decidirá sobre todo en función de la exposición al alérgeno (al polen, al moho, a los ácaros del polvo, etcétera).
Después de detectar los alérgenos a los que es sensible tu pequeño, el alergólogo elegirá los más relevantes para diseñar la vacuna.
Si la alergia es estacional (como ocurre en caso de alergia al polen) la vacuna se empieza a administrar antes de que llegue la estación y durante.
Adónde acudir:??Colegio Mexicano de Pediatras Especialistas en Inmunología Clínica y Alergias COMPEDIA, organismo que agrupa a los alergólogos pediatras mexicanos. www.compedia.org.mx
?Otras direcciones de interés:
Hospital General de México: ?www.hospitalgeneral.salud.gob.mx
Centro de Asma y Alergia México: ?www.centrodeasmayalergia.org
Instituto Nacional de Pediatría: ?www.pediatria.gob.mx

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